Jardines con agua en movimiento (III): cascadas montañosas


11 Continuando con esta propuesta en cuyo post anterior hablábamos de las cascadas acantiladas, hoy comentaré acerca de otra forma de disponer agua en movimiento en tu jardín, las llamadas cascadas montañosas.

Es interesante comprender bien las diferencias entre unas y otras. En el caso de las primeras, manejábamos el concepto de que el agua cae por cualquier tipo de pared básicamente vertical independientemente del material o altura que se elija.

Este material podría ser piedra, madera, plantas o incluso un muro. En el caso de las cascadas montañosas, se trata de recrear una situación más parecida a la naturaleza, es decir que para empezar, se tratará de caídas de agua que tendrán diferentes niveles de caídas importantes (lo que podríamos definir mejor como "pisos" de la cascada). Otra diferencia importante es que se trata de lograr recorridos sinuosos, es decir con variaciones visuales izquierda-derecha alternativamente. Para completar esta imagen más natural, se puede incluso trabajar con la posibilidad del juego visual de simular distintas vertientes, para lo que es suficiente con colocar alguna gran piedra u obstáculo en el trayecto del afluente principal de agua, en el centro o a un lado si se desean volúmenes asimétricos de caídas..