Jazmín del cielo: Para tener una espectacular floración casi todo el año


11 El jazmín del cielo, es una especie muy utilizada en cercos, muros, como trepadora en pérgolas, en taludes formando grandes masas y también en macetas.

Originaria de Sudáfrica, el jazmín del cielo es un arbusto apoyante muy ramificado pero con ramas frágiles. Sus flores son celestes, con el cáliz provisto de pelos grandulosos y están dispuestas en racimos compactos terminales.

Su fruto es una cápsula y se propaga por semillas, esquejas de tallos leñosos y división de matas.  Con respecto al clima que nos exige esta especie, es bastante sensible a las heladas por lo que durante el invierno debes proteger los ejemplares jóvenes.

Al momento de cultivarla ten en cuenta que el jazmín de cielo prefiere los suelos levemente ácidos, arenosos, fértiles y con buen drenaje, aunque también tolera la sequía. Exceptuando los meses más fríos del invierno, florece casi todo el año, sobre todo en zonas de mucho calor, siempre y cuando se encuentre con una buena luz, aunque no necesariamente a pleno sol.

Si bien a media sombra crece muy bien, suele disminuir su floración. Con las heladas es factible que los brotes se pongan oscuros, situación que se revierte en plantas ya establecidas y no en las jóvenes que deben protegerse. Para controlar su tamaño y forma puedes podarla a fines del invierno.

Debes prestar atención a las plagas, ya que suele ser atacada por ácaros, pulgones y cochinillas..