La generosa energía de nuestros árboles


11 Te contaré una historia que te asombrará, pero es cierta y a raíz de ella he investigado un poco.

Hace un tiempo, nuestro perro (un cachorrro saludable de 8 meses) simplemente dejó de comer.

Hicimos mil consultas, lo revisaron los mejores veterinarios, pero nada funcionaba. Era un frío invierno y nosotros insistíamos en entrarlo a la casa porque se debilitaba a diario, pero él insistía en estar afuera y en especial  bajo el hermoso ciprés de nuestro jardín.Algunas personas nos decían que había elegido ése lugar para morir y había que dejarlo.

Pero alguien nos dijo, que él iba bajo el árbol a pedirle y tomar de su energía bondadosa como única forma de no morir. Agregó que le inyectáramos suero salino intracutáneo, como forma de mantenerlo hidratado aunque él se negara a beber, y si era necesario, lo hiciéramos bajo el árbol.Tan sólo dos días después apareció en la mañana, como siempre, a beber su taza de leche que tanto le gusta.

Nunca supimos qué le había pasado, pero al poco tiempo tuvimos una buena explicación de por qué sanó. No hay duda que había obtenido del árbol el milagro que fue a buscar. Poco después, leí un artículo similar a la referencia que te comparto más abajo y desde entonces sé que no hay nada de ?milagro?, en esa antiquísima sabiduría que afirma que estar en contacto con nuestro jardín, en especial con nuestros árboles es ?saludable?.

Llamo a las cosas de otra forma y aún la ciencia más cerrada se inclina ante la evidencia: existe el prana (energía vital), y los seres vivos podemos intercambiárnoslo.Te invito  enterarte más, para que comiences a ver con nuevos ojos a tu jardín!.