La importancia del pH en nuestro jardín (IV)


11 Seguimos explayándonos sobre el pH de los suelos.

Los suelos ácidos poseen una marcada tendencia a presentar déficit de minerales disueltos como fósforo, calcio, magnesio, molibdeno y boro (todos imprescindibles para un buen crecimiento del vegetal) y exceso de hierro, magnesio, zinc y aluminio (cualidad que puede tornar tóxico el terreno). En esta situación, se suele corregir la falencia mediante la incorporación de manera artificial de los nutrientes necesarios, y el incremento del nivel de pH, con el agregado de caliza molida (tarea conocida como ?encalado?). Esta técnica permite mejorar las condiciones del suelo y diversificar el cultivo. Los suelos neutros se caracterizan por presentar un equilibrio en sus nutrientes que permite un adecuado desarrollo de la mayoría de las especies de plantas. Para trabajar con el pH del terreno sin modificarlo es preciso seleccionar las plantas que sean aptas para crecer en ese medio.  .