La materia orgánica de los suelos


11 La materia orgánica de un suelo está representada por su contenido en humus, capa superior rica en residuos orgánicos más ó menos degradados y en sustancias sintetizadas por los organismos del suelo, así como sustancias inorgánicas. Cuando una hoja cae sobre la tierra, los hongos y las bacterias actúan y convierten parte de ella en nutrientes minerales, en tanto que otra parte se transforma en humus, materia que puede liberar sus minerales constituyentes durante más de tres años. Por consiguiente, el rol principal de esta sustancia orgánica en descomposición es  proveer lentamente a las plantas de elementos nutritivos  como magnesio, potasio, fósforo y nitrógeno.

Además, mejora la estructura del suelo, porque suministra partículas y convierte al suelo en una sustancia esponjosa. Retiene el agua y los minerales, produce vitaminas, reguladores de crecimiento y sustancias antibióticas, lo que redunda en una absorción más completa de nutrientes y repercute en la resistencia de los ejemplares que crecen en ese medio rico en humus. La presencia de humus se puede constatarse mediante un análisis de laboratorio, y su valor oscila entre 1 y 5% del total de la tierra.

El suelo arenoso es el que presenta menor cantidad de esta materia orgánica en descomposición, cuya contrapartida es el bosque, con valores máximos. El incremento del porcentaje de humus de un suelo es una tarea lenta que consiste en la incorporación de grandes cantidades de estiércol durante varios años. Esto se debe a que solo 10% de abono logra convertirse en materia orgánica en descomposición..