La rocalla: Un llamativo elemento para decorar nuestro jardín (I)


11 Este elemento del jardín que puede agruparse bajo un mismo epígrafe con los muros, goza de un gran aprecio por la diversidad de las plantas que permite mantener y por resultar una solución idónea para aquellos terrenos accidentales donde difícilmente es difícil recurrir a otras formas ornamentales. En los terrenos llanos, en cambio, es necesario buscar un emplazamiento muy estudiado, pues de lo contrario causaría un efecto artificioso, y casi siempre acaba por estropear el aspecto estético general del jardín.

Por otra parte, si éste es de tipo formal o geométrico, la rocalla resulta por completo desaconsejada. Aunque el terreno sea propicio, es importante hacer un buen diseño, aprovechando un talud o un desnivel.

Pueden utilizarse distintos tipos de piedra (caliza, granitos, pizarra, etc.) aunque deben ser todos de la misma clase y su colocación se ajustará en lo posible a la natural, para lo cual es suficiente observar el modo como aparece la naturaleza. Si presentan estrías, relieves u otras estructuras lineales, todos deberán guardar la misma orientación. Las piedras de mayor tamaño se sitúan en la parte inferior, bien asentadas sobre el terreno para evitar que el agua socave la base y provoque el derrumbamiento de todo el jardín..