Los caminos japoneses en el jardín


11 Los viales y caminos de diverso tipo, son una alternativa de veras estética en los jardines en general, y se vuelven imprescindibles en jardines de grandes extensiones, para poder admirar cada uno de sus rincones y además facilitar la tarea del jardinero. Acaso puede ser obvia la siguiente afirmación, pero es importante tenerla en cuenta a la hora de construir un camino en el jardín: los mejores caminos son los que nos conducen hacia donde se desea ir. Puestos a hablar de caminos principales, aquellos que conducen de la casa a la calle, del jardín a la casa, o el del garaje, es recomendable que sean consistentes, como lo son los caminos de piedras.

Por ello es necesario recurrir al hormigón o a losas amplias. El camino japonés es una bella y atractiva propuesta para caminos secundarios, que brindarán un toque rústico al jardín. Los caminos japoneses se han vuelto muy populares en la jardinería, casi tanto como la proliferación de jardines japoneses en todo su conjunto.

Estos caminos se construyen sobre zonas sembradas con césped, nunca debe construirse sobre arena o sobre terrenos sin tratar. Para su construcción se utiliza losas de rodeno o pizarra para definir el camino y es necesario dejar cierta separación entre ellas, pero al mismo tiempo evitando que al andar sobre el camino se pise el césped que está por debajo. Es recomendable utilizar rodeno rojizo, de unos 5 a 10 centímetros de espesor, pizarra u hormigón prefabricado. También se pueden añadir secciones horizontales de troncos y cortezas, que brindarán un aspecto rústico al camino. En cuanto a la anchura de los senderos japoneses, debe pensarse entre 50 y 60 centímetros.

Alrededor del sendero siempre debe haber flores y plantas que sean vistosas. En definitiva, el camino japonés requiere poco trabajo y son bastante económicos.

Si bien son realmente estéticos, no hay que olvidar su fin utilitario: que el camino sirva para conocer los lugares del jardín y facilite las labores dentro de él..