Macetas colgantes: Qué debemos tener en cuenta


11 Las macetas colgantes representan una alternativa apropiada para sitios reducidos porque solo ocupan el espacio aéreo y, sin embargo, generan un gran impacto visual.

Instaladas en las paredes del hall de entrada o de la terraza, colgadas de la baranda del balcón o próximas a un ventanal, ofrecen una decoración singular que quiebra la monotonía de los componentes del hogar. Las especies que pueden crecer adecuadamente en macetas colgantes instaladas en el interior o en el exterior a la sombra son: begonia, flor de porcelana, helechos, hiedra y poto.

Los materiales empleados para la elaboración de portamacetas resultan variados y se pueden seleccionar en función del tipo de planta a cultivar y del sitio donde permanecerán suspendidas. Existen soportes de hierro, madera, de caña, entre otros. Una vez seleccionado el ejemplar, se recubre el recipiente con ?turba de pantano? o con un plástico agujereado en caso de que la maceta sea de madera o mimbre.

Luego, se llena parcialmente con el sustrato y se incorpora un puñado de abono granulado.

Se acomoda la especie  (o se combina una especie de tallo colgante con un ejemplar de porte erguido) y finalmente se cubren las raíces con más sustrato. Antes de colgar la maceta, se riega el ejemplar. Debido al reducido espacio destinado para las raíces, las macetas colgantes deben ser regadas con frecuencia, especialmente en verano.

La inmersión es una técnica de riego apropiado para estas plantas; el aporte de fertilizantes líquido debe ser semanal durante la época de mayor crecimiento.  .