Plantar un roble


11 Las bellotas maduran en otoño y este es el momento ideal de recolectarlas si quieres obtener un ejemplar de roble a partir de su siembra.

Estas semillas pierden pronto su viabilidad, de manera que no conviene almacenarlas demasiado tiempo y sobre todo evitar hacerlo en bolsas de plástico, mejor emplear una caja de cartón o una bolsa de papel. Para sembrar debemos buscar un recipiente de unos dos litros de capacidad, llenarlo con turba de buena calidad e introducir la bellota en él.

Como no es seguro que cada bellota germine es recomendable introducir al menos tres por recipiente. A partir de este momento debemos mantener la tierra siempre húmeda pero sin encharcamientos. Debemos mantener el recipiente en un lugar muy luminoso preferiblemente al exterior, pero a resguardo de los rayos directos del sol.

Cuando la semilla germine las raices se orientarán hacia abajo y la plántula hacia el exterior, independientemente de la posición en que hallamos introducido la bellota.

En primavera ya tendremos un plantón que podremos trasladar a un emplazamento definitivo. El roble es una frondosa, su copa crecerá mucho, por lo que debemos elejir con cuidado un sitio para él.

No es conveniente plantarlo cerca de edificios o tendidos eléctricos. .