Poda de rosales enredaderas y trepadores


11 Los rosales enredaderas tienen un crecimiento más ramificado, flexible y vigoroso, en tanto que en los rosales trepadores son más rígidos, erguidos, crecen más en alto y tienen menos vástagos.

A ambos rosales se les practica una poda de formación, quitando los tallos que se desvían de la forma natural, para ayudarlos a que se elonguen. Para eso, en los rosales enredaderas se cortan algunas ramificaciones basales, mientras que en los rosales trepadores se recortan en la parte superior los tallos erguidos, para propiciar el crecimiento en ancho.

De los contrario quedarían totalmente desguarnecidos en la parte basal. A los tallos nuevos, elásticos y flexibles se los disciplina sobre alambres o guías, de manera que queden apoyados y extendidos en forma abierta o abanico y produciendo de esta forma una gran cantidad de flores sobre pequeños tallos de crecimiento vertical, a lo largo del tallo dispuesto horizontalmente. Los rosales trepadores se adaptan muy bien al crecimiento en pérgolas, columnas, etc. Estos rosales reciben una poda de limpieza, se los acolcha con ?mulching? sobre el pie de las plantas y se los fertiliza..