Raíces de Azalea: consideraciones y cuidados especiales


11 Las raíces de azalea presentan una particularidad que hay que tener en cuenta a la hora de prodigarle cuidados, y es que carecen de pelos absorbentes.

Al mirar su raíz, te sorprenderá ver una especie de bola, que examinada al detalle no es más que un conjunto de finas raíces, cuya función es análoga a la de los pelos absrobentes en otras raíces. Entonces, hay que tener cuidados especiales; por ejemplo, debes saber que por este motivo pierden rápidamente la humedad, por eso he dicho una y otra vez que hay que vigilar la humedad del ambiente.

Tu azalea no soportará un ambiente hiper seco, como por ejemplo abundante calefacción cuando la entras a tu casa en invierno. Es necesario mantenerla bien regada, pero se pudrirá en una tierra anegada. Por tanto el secreto es uno solo: buen drenaje.

Estas raíces por su forma de bola, tienen dos elementos diferentes a las raíces habituales: No tienen el poder de penetración de una raíz habitual, por ello: imprescindible tierra suelta y ácida. No tienen el poder de arraigamiento de una raíz común, por ello: hay que colocarlas en lugares protegidos del viento y/o en macizos donde se protejan unas a otras Un muy buen lugar, considerando estos dos puntos antes mencionados, es plantarlas debajo de un árbol.