Respiración de las plantas


11 La respiración de las plantas es parte de sus mecanismos fisiológicos y de supervivencia.

Ellas, del mismo modo que cualquier ser vivo, respiran y este proceso consiste en un intercambio gaseoso entre la atmósfera que la rodea y ella misma. Básicamente la planta es capaz de tomar oxígeno del ambiente que la rodea y expulsar dióxido de carbono y agua, como de vapor de agua.

Las células de la planta pueden en consecuencia producir la  energía que necesitan para llevar a cabo sus funciones vitales: crecer y reproducirse entre otras. Este proceso se realiza fundamentalmente a través de los estomas que son unos orificios muy pequeños que se hallan en las partes aéreas verdes de la planta, fundamentalmente las hojas y en general en el envés de las mismas. Pero también son capaces de respirar por otras partes de su anatomía: las de mayor incidencia son raíces y partes de tallos. Paralelo a la respiración, pero en cierta forma en contrario a ella, las plantas realizan otra función vinculada con el oxígeno y la producción de energía: la fotosíntesis.

De ella nos ocuparemos en un próximo post, pero a modo de reseña podemos decir que es el proceso metabólico por el cual las plantas toman anhídrido carbónico de la atmósfera y devuelven oxígeno al ambiente, motivo por el cual ellas son  las grandes promotoras de la vida este planeta. Relacionado: Beneficios de las plantas de interior.