Riego de las rosas (II)


11 En nuestro post anterior dedicado al riego de rosales, enfocábamos directamente la pregunta que nos hacemos con frecuencia: cuánto regar.

Una primera respuesta era en relación al tipo de rosal, te invito a releerla. Otros factores que inciden en la elaboración de la respuesta correcta tienen que ver con la estación o época del año.

Como todas las plantas, requieren más agua en días de temperatura elevada que en otoño e invierno. En particular en invierno, prácticamente no debemos regarlo, con la humedad natural del suelo y alguna lluvia es más que suficiente. Precisamente vinculado a este último punto, está de la mano el hecho de considerar el tipo de suelo.

Si hablamos de un tipo de suelo con elevado potencial de drenaje (como puede ser un arenoso) habrá que regar más; en un suelo con abundante arcilla será todo lo contrario. Por último, hay que estar atento a la geografía natural de la zona.

Si es un lugar lluvioso o de esos que tienen lluvias regulares (a veces incluso a la misma hora del día) no es aconsejable regar, pero si hablamos de un clima naturalmente seco será exactamente lo contrario..