Riego de plantas (I), un factor determinante para su buena salud


11 Una y otra vez abordamos consideraciones al respecto del riego, en razón de que vale la pena enfatizar sobre las precauciones que esta importante tarea requiere.

Sabemos que el agua es imprescindible para la supervivencia de las plantas, por el sencillo motivo que es el vehículo por el cual éstas toman nutrientes del suelo. ¿Dónde entonces se presentan los problemas? Pues muy simple, en los extremos a los que a veces  exponemos a nuestras plantas, no siempre por mala voluntad: hablamos tanto de exceso como de falta prolongada de agua. Uno de los casos donde más nos equivocamos es en el riego de las plantas de interior, donde fundamentalmente tendemos a excedernos.

Lo que sucede en ese caso, es que las pobres raíces no consiguen oxigenarse y como consecuencia, así de simple, la planta morirá. De hecho, cada especie requerirá cantidades y frecuencia de riego diferentes, y de a poco vamos conociendo a cada una de ellas. Pero el propósito de esta serie que inicio hoy, es precisamente evitar ese "tanteo" y ennumerar una serie de normas básicas, válidas para la generalidad de los casos.

Te invito a seguir la serie: publicaré esta semana una por día..