Riego del invernadero


11 Entre los múltiples cuidados que hemos de dedicar a nuestras especies en el invernadero, está la vigilancia del riego.

Como sabemos, el agua es un elemento vital e imprescindible y debe constituir una de nuestras mayores preocupaciones. Hay que mantener vigilancia, por ejemplo sobre el estado de humedad de la tierra: cuando esté seca a una profundidad de 3 cms, es momento de regar.

Ten en cuenta que es preferible regar por la mañana, para evitar enfermedades a nivel foliar que puedan producirse por condensación. La temperatura del agua de riego es importante, y la regla es simple: debe regarse en lo posible a la misma temperatura ambiente. Generalmente -siempre dependiendo de la especie que estemos cultivando-, ésta rondará un rango entre 18° y 25°C. Al igual que sucede en plantas a la intemperie, debes disminuir riego en días nublados y de menor temperatura, pues es claro que habrá menos evaporación de la misma en la tierra.

Por último, un consejo: no caigas en el error del exceso de riego, pues es muy difícil de reparar en los invernaderos..