Trabajando con niños en el jardín


11 Si tenés, al igual que yo, una gran atracción por las tareas de tu huerta o tu jardín, y por tanto un elevado sentido del valor de la naturaleza, no dejes de probar - por lo menos alguna vez - la inigualable experiencia de invitar los más pequeños a compartir contigo una tarde de trabajo.

No hay duda de que pondrás a prueba tu paciencia, tu creatividad para dejarles hacer tareas de acuerdo a la edad que tengan y tu capacidad de valorar su trabajo más allá de sus resultados. Pero la verdadera magnitud de la idea, no está tanto en lo que hagan...

sino en lo que queda en tí y en ellos/as. Para empezar...

fortalecerás lazos, y les enseñarás el disfrute y la importancia del trabajo en equipo.

Les darás una oportunidad de estar en contacto con dos de las cosas que mejor le hacen a su vida: tu presencia y un  ambiente sano. Más allá de esto, les estás iniciando en una actividad que puede definir sus gustos, hobbies y actividades en el futuro. Tienes varias opciones, una de ellas es animarles a aprender horticultura.

Todo lo que necesitas es un pequeño pedazo de tierra, algunas semillas y el agua.  Tú puedes hacer las tareas de preparación de surcos, y ellos/as las tareas sencillas como distribución de semillas, cubrir con tierra o realizar el primer riego.

Créeme: a lo largo del camino, encontrarás otros ingredientes mágicos: risas, manos y caras sucias. Ni hablemos de cuando les invitas a plantar un árbol. A ése respecto puedo contarte de mi propia experiencia, hoy tengo dos hijos adolescentes de 19 y 16 años, y los árboles que plantamos en familia aún están allí...y seguro sobrevivirán a muchas cosas incluidos nosotros mismos.

Sólo mirarlos nos provoca siempre gratos recuerdos, de lo que sin duda constituyó un proyecto memorable que por encima de logros..

dejó huella en el corazón..