Transplante de Lechugas. Cuidados y riego. (II)


11 Para un sano y vigoroso crecimiento, las plantas de lechuga necesitarán desarrollarse en una sona soleada o de semisombra.

La tempretura ideal para ellas es un clima fresco, pero hay variedades que consiguen adaptarse bien a tempreaturas más elevadas siempre que dispongan de adecuada humedad. Como mencionaba en el post anterior, realizarás el transplante cuando veas unas cuatro hojuelas en cada aplanta del almácigo.

En cuanto a la disposición final de los plantines, la distancia entre las filas debe ser unos 50 cms, y la distancia entre las plantas recomendamos sea unos 30 cms. Su peor enemigo, de hecho es cualquier rango de temperaturas extremas. Lo que sucederá si se ve expuesta a un clima demasiado frío, es que las hojas se enrojecerán (dando un aspecto feo a la planta, ningún comprador las  querrá consumir).

Por el contrario, demasiado calor provocará un espigamiento prematuro y sus hojas se quemarán con facilidad. En cuanto al riego, este es un factor de cuidado pero no de desvelo.

Debe simplemente ser constante, no excesivo y bien suficiente ya entrado el verano. No debe correrse el riesgo de anegar la tierra.

No olvidemos que la lechuga no posee un sistema radicular amplio y por ello, si bien el subsuelo no debe secarse tampoco debe encharcarse para evitar la aparición de hongos..