Canto. Perro de Aguiño de Angel Padilla


11 (Dedicado al perro que murió apaleado por su “amo” en Aguiño, Galicia.) El hombre terror te robó el aroma de las flores, el hombre terror tiñó de sangre tu cielo, el hombre terror hundió en ti un gran dolor, pero sobre la hierba y a la luz del día un ángel grabó la guadaña, su siega de estrellas en tu ladrido helado, el encogimiento de tu cuerpo, su caída hacia el abismo de la pena. Perro de Aguiño, soledad, soledad en un mundo de millones de habitantes, solo en el pequeño cuerpo de un perro, solo, solísimo y soledad y arriba de tu hocico el cielo desierto y bajo tus pezuñas la sola tierra deshabitada, perro-amor, perro-viento, perro- primavera, huye del desamor y de la muerte por la senda de flores de los corazones de los que en verdad te amamos, hombres-perro, hombres- hierba que corremos a Aguiño, a los pueblos de España, del mundo, a gritar que los animales son bellas y sagradas manifestaciones de la naturaleza, que todos somos Uno, el mismo, la Vida. Y a los hombres terror enseñaremos a sonreír por sembrar flores, no por pisarlas. Perro de Aguiño, ya nunca más tu cuerpo como un ave abatida ni los pétalos de tus ojos como una flor en la nieve: todos los perros del mundo, desde todos los rincones de la Tierra, ladran ahora hacia tu agresor por ti. Angel Padilla .