Cómo lidiar con un gato agresivo


11 Generalmente, un gato no es agresivo por que sí.

Responde a los llamados de su naturaleza pero también a lo que él puede considerar hostilidad hacia él de parte de oros animales o de los mismos humanos.

Por ello, aquí presentamos una serie de sugerencias para lidiar con un gato agresivo, hacerlo un poco más dócil y que no constituya un dolor de cabeza para su dueño. Las nuevas compañías suelen ser una buena opción. Al principio, especialmente si ya son grandes y llevan mucho tiempo viviendo en la casa, sentirá celos de otra presencia felina, pero con el tiempo aprenderá a compartir espacios y desarrollar juegos de gatos con su par.

Sin embargo, es importante que el dueño no le pierda la vista y se relacione también con él. No hay que temer, por otro lado, reprender al gato.

Si uno encuentra que el mismo lleva una conducta repetitiva de agresividad, la reprensión logrará con el tiempo a que por lo menos esa conducta repetitiva no se vuelva a manifestar tan fácilmente. Demostrar firmeza a la hora de imponer reglas no es sinónimo de animadversión y autoritarismo sino de convivencia pacífica. Tal vez la estrategia más común y la que mejores resultados depara es la de desviar la conducta agresiva hacia objetos lúdicos.

Proporcionarles algún juguete o un sitio donde desarrolle sin ningún tipo de intervención humana su naturaleza puede ser la solución.

Se puede recurrir a un objeto querido por el animal, lanzarlo a algún lugar para que lo busque en el momento en que se ponga agresivo. No obstante, hay casos clínicos de agresividad, por lo que una consulta con el veterinario debe ser fundamental. Sin tenerle miedo a llevarlo al médico, de todos modos hay que probar todas las otras alternativas antes de esta última.  .