Cómo sacrifican a los animales de las perreras (II)


11 Ya hemos visto en la primer parte el uso de los relajantes musculares o curares.

El sacrificio de perros con cámara de gas constituye un método eutanásico (eutanasia significa "buena muerte") sólo si se utiliza el gas correcto y es realizado por auténticos expertos. Pero la realidad no siempre es la que nos muestran.

El gas utilizado debe ser el monóxido de carbono puro, que provoca atontamiento, sueño y psteriormente la muerte. Es el tóxico producido por quemadores en mal estado, que tantas muertes ha provocado en humanos. Pero en muchos lugares no se cumplen los requerimientos en cuanto a instalaciones, gases utilizados y personal especializado.

Si el monóxido de carbono no es puro, o es mezclado con otros gases, se forma una mezcla tóxica que provoca una angustiosa muerte por asfixia, siendo una de las muertes más crueles. También se usan en su lugar el dióxido carbónico y anhídrido carbónico, completamente agresivos.

De hecho en la perrera del Ayuntamiento de Madrid, se estuvo utilizando desde su creación en 1969 hasta finales de 1994 una cámara de gas que funcionaba con dióxido de carbono. La cámara era como una caseta grande de perro, en la que se introducían a la vez, arrastrándolos y a empujones, todos los perros que cabían, así como gatos metidos en jaulitas. Los animales, aterrorizados, enloquecían, iniciándose peleas entre ellos. Una vez llena la cámara de animales, se abría la espita del anhídrido carbónico que se mezclaba al salir de la botella con cloroformo, y que iba empobreciendo lentamente la proporción de oxígeno del aire del interior de la cámara, produciendo una horrorosa sensación de asfixia, y una muerte terrible. Actualmente, ninguna perrera de España utiliza cámaras de gas para el sacrificio de animales.

Pero en otros lugares del mundo estas horrendas muertes siguen ocurriendo. Fuente: liberacion_fanzine.