Cómo ser el líder de la manada (II)


11 En una entrega anterior hemos abordado la importancia de la eduación del perro, indicándole con actitudes coherentes nuestra posición de líder, otorgándole, además, un ambiente en el que se sienta seguro. En esta segunda entrega veremos una serie de recomendaciones para desmostrarle esta posición, afirmándola día a día en el aprendizaje.

Veamos. -Darle comida cuando la familia está comiendo es un error muy frecuente.

Evítalo. El perro lo interpretará como un signo de debilidad.

Por lo tanto, aliméntalo cuando la familia haya terminado de comer y no te acerques a su comedero hasta que haya terminado. -No respondas a sus exigencias de atención.

Eso sí: llámalo cuando ya haya dejado de pedirla. Esta actitud demostrará que tú eres el líder. -No le dejes subir a camas, sillones y demás muebles que son utilizados por la familia.

Si quieres que suba, invítalo a subir, pero que no lo haga por su propia iniciativa y voluntad. -Siempre pasa primer por las puertas, escaleras y demás espacios.

Ello reafirma el liderazgo. -Cuando juegues con el perro y él sobrepase un límite (es muy posible que esto ocurra) indícale con voz alta el error y sólo continúa jugando cuando su actitud se modifique. En conclusión: todas estas actitudes que reafirman vuestra posición de líder no van en contra del amor que tengamos por el perro. Los mimos y las caricias son siempre necesarios, pero tú debes ser quien tome la iniciativa y quien decida el final. Esperamos que estos consejos hayan sido de vuestra utilidad..