Complicaciones en el parto de perras y gatas


11 Cuando llega el momento en que nuestra perra o gata está por dar a luz, es normal que nos busquen, vocalicen, las gatas buscan un lugar privado o simplemente nuestra cama, las perras raspan el piso como queriendo hacer pozos...

eso indica que ha llegado el feliz momento. Pero cuando transcurre el tiempo y vemos a estas madres agotarse sin poder parir es cuando empiezan los problemas.

En general los partos distósicos (con dolor) son las consecuencias de malformaciones óseas, canal de parto estrecho, o fetos muy grandes, o estados de debilidad donde las hembras se agotan en el intento de pujar. Cuando vemos que ha roto bolsa (vemos que despiden un líquido amarillento que debemos diferenciar de la orina) ello significa que el feto está por salir, y ha cortado las barreras que le llevaban oxígeno, por lo que contamos con poco tiempo para ayudarlos. Es conveniente darle a las hembras un apoyo donde empujar con sus patas al momento de pujar, sean nuestras manos, la pared, el borde de una caja... Otra es empujar con suavidad el vientre de la madre en dirección a la salida, moviendo al feto desde afuera. Si sale la cabeza o la cola hay que tener especial cuidado de no desgarrar al cachorro (sucede con frecuencia).

Lo que haremos será lubricar la zona donde está atascado con vaselina o aceite, tomarlo con suavidad y rotarlo para destrabarlo.

Si con esto no logramos nada, habrá que acudir de urgencia al veterinario..