Consejos sobre la alimentación de tu gatito


11 Al igual que todos los animales, la buena alimentación de un gato comienza incluso antes de nacer, por lo que debes preocuparte de que su madre reciba una alimentación balanceada y rica en nutrientes antes, durante y después de la preñez. Las primeras semanas Debido a que los gatos son mamíferos, su única alimentación de recién nacido será la leche materna.

Durante este período debes dejar que sólo su madre se encargue de ellos. Recién a partir de la tercera o cuarta semana de vida puedes ofrecerles pequeñas cantidades de alimento comercial de cachorro, pero éste debe ser humedecido ya que en esta etapa sus dientes de leche todavía no se han desarrollado totalmente.

Sólo a partir de las seis semanas de vida podrá empezar a consumir sin problemas el alimento de cachorro seco, y por ende será la etapa en la cual podrá destetarse de su madre. ¿Cuánto y qué? Debido a que el gato es un animal carnívoro, su dieta requiere de un alto porcentaje de proteínas provenientes de la carne, ¡mucho más que en los perros!. En el mercado existen excelentes alternativas de alimentos para gatos que cumplen con estas características.

Además, esta dieta deberá contener una sustancia esencial para ellos denominada “taurina”.

La carencia de ésta puede provocar un mal desarrollo o funcionamiento de su sistema nervioso, visión, corazón, coagulación sanguínea y defensas entre otras cosas. La frecuencia y cantidad con la que debes alimentar a tu gatito variará dependiendo de su etapa de desarrollo. Es recomendable alimentar a los cachorros dos a tres veces al día, mientras que a los adultos bastará con llenar su recipiente con la ración total diaria expresada en el costado o al reverso del envase de alimento, ya que ellos comen pequeñas porciones muchas veces al día.

Este último sistema de alimentación se conoce también con el nombre “Ad libitum” o alimentación si restricciones. Limpieza y almacenaje Es trascendental que tanto su recipiente de comida como el de agua se encuentren siempre limpios, y el agua siempre fresca.

Cámbiala todos los días y cada vez que ésta se ensucie y por sobre todo mantenerla alejada de la caja de arena sanitaria, de lo contrario tu mascota podría rehusarse a comer o beber agua y esto conllevará a una serie de problemas de salud, como cálculos urinarios. Finalmente, el envase de alimento siempre se deberá mantener correctamente tapado y protegido de la luz, ya que de esta manera no se perderán sus nutrientes. Es recomendable adquirir siempre alimentos envasados, de esta manera, y junto a las indicaciones mencionadas anteriormente, mantendrás a tu gatito saludable y con una condición corporal de acuerdo a su etapa de vida..