Cría de jerbos y otros roedores


11 Aunque en estado natural todas las crías son alimentadas por sus padres, nunca faltan aquellas situaciones en que éstos no están, o hay que retirarlos del nido ya que es común el canibalismo como parte de su manejo y comportamiento.

Se utiliza la misma forma de alimentación para jerbos, ratones, ratas y hamsters.

Pero es efectiva cuando vemos que comienza a crecer el pelo, ya que antes, son tan pequeños que se ahogan fácilmente con la leche. Se preparan jeringas pequeñas, como las de tuberculina, sin aguja, con leche de vaca entera y tibia, en lo posible deslactosada; se toma a la cría entre el dedo pulgar y los dedos índice y medio, y se acercará a su boca la leche de a cuarto de gota, es decir, apenas veamos asomar la leche por la jeringa, tendremos la dosis justa. Apenas la leche toca la boca de la cría, ingresa sola, y el bebé hará movimientos "como de masticación".

Es importante esperar entre diez y quince segundos entre cada medida de leche que se les da, para evitar que la aspiren. También es esencial mantener la temperatura corporal de las crías, ya que no la regulan sino hasta que se alimenten por sus medios.

Son ideales las bolsas de agua caliente. Debe estimularse la zona anal con papel sanitario para que hagan sus deyecciones, y la alimentación será cada tres horas los primeros días.

Luego de los diez días aproximadamente, se pone en el nido una tapa de frasco o botella con pan mojado en leche, ellos succionarán primero la leche de las migas, y más adelante se comerán el pan.

Ese es el momento en que comienzan a alimentarse solos..