Cuidado de ojos y orejas en gatos


11 El mantenimiento de los ojos sólo debe hacerse si se constata que éstos lagrimean, pero es preferible pedir consejo al veterinario antes de utilizar un producto de higiene.

En efecto, como la epífora (lagrimeo) no es normal en el gato, es conveniente buscar una malformación de la glándula lagrimal o de los párpados, o bien un problema infeccioso o vírico. En los gatos de raza persa, de cara muy aplanada, los ojos deben ser el objeto de cuidados regulares, con productos recomendados por el veterinario. Las orejas deben limpiarse solamente si se observa la presencia de depósitos amarillentos o parduzcos.

Si el gato se rasca insistentemente la oreja o inclina la cabeza, hay que consultar rápidamente con un veterinario, absteniéndose de administrar al gato todo tratamiento que pudiese enmascarar un cuerpo extraño. No hay que utilizar nunca bastoncillos de algodón (que empujan elementos extraños o cerúmen hacia el tímpano) y es necesario pedir asesoramiento al veterinario acerca de los productos que deberán utilizarse..