Cuidados básicos del Labrador Retriever


11 Como buen perro de trabajo, el Labrador Retriever es un can de muy sencillos cuidados.

Es una raza ideal para tener en una casa, por la fidelidad y cariño que brinda a sus dueños, aunados a un carácter sumamente inteligente y obediente. El Labrador Retriever necesita estar al aire libre: mucho juego y ejercicio para este perro, que es muy activo y no se adapta bien a una vida pasiva y sedentaria.

Siendo así, es mucho mejor criarlo en un hogar amplio que confinarlo a las reducidas dimensiones de un apartamento. El bellísimo pelo del Labrador Retriever no demanda demasiada atención, con un cepillado semanal basta para mantener su manto en excelentes condiciones. El pelaje de los perros de esta raza se caracteriza por poseer dos capas, un pelaje interno suave y uno exterior más duro que sirve de protección y, a semajanza de los patos, evita que se moje su piel al entrar en contacto con el agua. En lo que respecta a su cuerpo, tendrás que cuidar especialmente la limpieza de ojos, orejas y uñas. Pero es la parte emocional del Labrador Retriever la que no podrás jamás descuidar: este perro, que se lleva muy bien con toda la familia incluidos los niños, necesita la compañía y el afecto de sus dueños para ser feliz. Relacionado: Labrador Retriever: historia de la raza.