El celo del gato


11 El celo en los machos tiene una particularidad: está decididamente marcado y condicionado por los períodos de celo de las hembras.

Hablando directamente, solo "entra en celo" cuando la hembra lo hace, por lo que es posible decir que no tienen celo propiamente dicho. El macho se encuentra en edad apta para procerar a partir de los nueve a once meses de vida.

Aún así, se suele preferir y sugerir que no procreen antes de cumplir un año. Como las gatas tienen un período de celo cada 3 a 4 semanas, asiduamente podrás ser testigo de las manifestaciones del celo en los gatos. Al oler a la hembra, se ponen excitados, maullan, están continuamente inquietos y marcan su terrorio. Si tiene su correspondiente caja para hacer sus necesidades, podrás comprobar que empieza a dejar de orinar en la misma y comienza a hacerlo en distintos lugares de la casa, en las esquinas, en el sofá, en las patas de la mesa, etc..