El galgo Español como mascota


11 Por lo general aquellos galgos olvidados y que se salvan de acabar muertos luego de haber servido al hombre en propósitos estériles como la casería, son aquellos que se adaptan más rápido a la vida y las rutinas del hogar.

Esto demuestra que los galgos no necesariamente necesitan muchas horas libres ni mucho terreno para su paseo. Los galgos luego de haber estado por mucho tiempo encerrados, conociendo el frío de la jaula, agradecen siempre un buen hogar, en general estos preciosos animales son criaturas dulces, dóciles y pacientes, contentos al menos con un par de paseos cortos al día, siempre valorando el tiempo que y el afecto que algún buen humano les otorgue.

Estos espigados muchachos se alimentan con la misma comida y cantidad que otros perros de igual tamaño, requieren la misma atención veterinaria de otras razas. Como animales de compañía se vuelven el compañero ideal, fieles, aunque un poco vagos, pues les gusta o prefieren descansar en algún sitio siempre acogedor de la casa, el galgo no es un perro para sitios pequeños como departamentos. Al galgo le agrada no sentirse solo, por ser animales de velocidad, les gusta corres y lo hacen muy rápido, por esto es aconsejable sacarlos de paseo pero siempre con su correa. Si deseas tener un galgo, adopta alguno de tantos que son abandonados a su suerte, el galgo es un animal que aun no se le reconoce el respeto que como ser vivo merece, algunas de las cosas que debes tener para el cuidado de tu galgo son las siguientes, pero la primordial es amar a tu galgo, él sabrá recompensarte con el mismo cariño. Una correa ancha con un gancho fuerte. Un collar especial para galgos que debe llevar siempre, con una placa de identificación. Un recipiente para la comida y uno para el agua. Un cepillo de goma para el pelo. Una cama: un edredón pequeño es ideal ya que a los galgos les gusta hacer un nido. Un abrigo para la lluvia o el frío. .