El gato y las caídas


11 A nadie le es extraña la imagen de un gato que cae de pie en cualquier circunstancia.

Los gatos muestran ser unos fantásticos equilibristas.

Sin embargo, no es menos cierto que las continuas caídas de los gatos le causan daños. Una buena cantidad de las caídas de los gatos, especialmente desde alturas pronunciadas, termina con una visita al veterinario, a causa de fracturas de miembros, maxilares o daños en el tórax. Sin embargo, recientes estudios comprobaron que mientras menor sea la distancia de la caída, mayor suele ser el daño, aunque esto parezca ilógico. Hay, por supuesto, varios factores a tener en cuenta: el lugar dónde cae, la velocidad del impacto, el peso del animal, etc. Es que el gato, al darse cuenta que cae de una altura considerable y nota la aceleración, se encoge pero estira las patas, lo que le proporciona una amortiguación en el momento del impacto.

Si es menor la distancia, simplemente no tiene tiempo de hacer esto..