Gato Persa: historia de la raza


11 El surgimiento de lo que conocemos actualmente, con todas sus características, como gato persa, se dio en Inglaterra en el siglo XIX.

Se dio como resultado de un cruce entre el persa puro, que fue traído de Irán, y el angora turco blanco. Sin embargo, es un gato adaptable a cualquier ambiente, pues existen gatos con pelaje para climas fríos, como son los noruegos y los rusos. Según se cree, el persa originalmente no se ha parecido en casi nada al angora, pues al parecer las diferencias tienen mayor relación con la selección humana antes que con las mutaciones accidentales. En un principio, el cuerpo del persa era de una esbeltez muy característica, cualidad que ha ido perdiendo poco a poco, al mismo tiempo que sus ojos se han ido agrandando gradualmente, logrando así acercarse a lo que fue el gato originario de la antigua Persina..