Gatos agresivos


11 La agresividad de tu gato puede ser en algunos casos la respuesta al maltrato de su dueño y en otros casos determinada por la existencia de algún problema médico, para ello es recomendable que tu veterinario de confianza lo evalúe, así determinara cuanto influyen en este problema de conducta y que opciones tenemos para su terapia. Algunos estados de dolor (saculitis anal, artritis, enfermedades dentales), afecciones al sistema nervioso central (tumores cerebrales, meningitis) y los desequilibrios endocrinos (hipertiroidismo), influyen directamente sobre la conducta de nuestro querido felino.

También hay otros factores que bien pueden actuar en conjunto: como la genética, factores ambientales, desencadenarían el accionar agresivo de tu gato. Por todo esto, no sería conveniente afirmar que solo se debe tratar los malestares médicos, para conseguir disminuir y anular el problema.

En caso de algunas enfermedades que no se pueden tratar, puede suceder que se tenga éxito aplicando medidas sobre la manipulación ambiental y conductual del felino. Tipos de agresión que puede presentar el gato: - Agresión del juego. - Agresión por miedo. - Agresión predadora. - Agresión inducida por las caricias. - Agresión del rango (aserción). - Agresión desviada. - Agresión territorial. - Agresión materna. - Agresión entre machos. Si se da el caso, que no existen problemas de salud que empujen a su gato a ser agresivo, puede que sea necesario apliques un nuevo adiestramiento. Ten en cuenta como práctica básica, reprender a tu gato cada vez que te muerda o rasguñe, que quede claro que no debes pegarle, bastará decir un ¡NO!, y un golpe tranquilo en su nariz. A veces sin saberlo, estimulamos al gato a ser agresivo, casi siempre sucede cuando jugando con tu gato con las manos, al sentir una mordida o arañazo, retiramos las manos, con esto el gato erróneamente lo entiendo como un aliento o estímulo, lo ideal es no mover mucho las manos y aplicar el famoso ¡NO!. Prueba alguna distracción cuando juegue al agresivo, bien puede funcionar tener una botella con agua y arrojar con la mano pequeñas cantidades cuando tu gato inicie con las mordidas y rasguños.

Intenta distraerlo con otra clase de juguetes al comportarse mal, arroja algún muñeco para que su atención se centre en él..