Hepatitis en perros (II)


11 En un post anterior vimos cómo se manifiesta la hepatitis infecciosa, pero esta enfermedad también aparece de otras formas, como la hepatitis crónica.

Esta afección puede presentarse en animales de más de 6 meses de edad y tiene un lento desarrollo, pero si no se trata a tiempo puede avanzar a una fibrosis o cirrosis. Surge como consecuencia de inflamaciones del hígado, muchas veces causadas por virus, drogas, pesticidas, desórdenes metabólicos y neoplasias primarias del hígado.

Otras veces, problemas de naturaleza autoinmune provocan su desencadenamiento. Algunos medicamentos como la primidona, la fenitoina y el oxibendazol son frecuentemente asociados a la aparición de esta seria enfermedad. Por lo tanto, si tu mascota está tratándose con alguna de estas drogas serán primordiales los constantes chequeos del estado de su hígado. Las razas Doberman pinscher, West Highland white terrier y Bedlington terrier tienen a menudo un exceso de cobre en su hígado, lo cual también favorece la aparición de hepatitis crónica.

Esto se debe a que el hígado no tiene capacidad para eliminar el excedente de este metal del organismo, comenzando así una intoxicación que podrá, si la enfermedad no se trata a tiempo, destruir las células hepáticas. ¿Cómo se detecta? Mediante análisis sanguíneos que midan las transaminasas de tipo GOT y GPT, la fostasasa alcalina y la bilirrubina.

Otros estudios, como biopsias, también se usan para determinar con exactitud el origen de la enfermedad hepática de la mascota, y establecer si es hepatitis crónica..