Otitis en perros


11 No es difícil darnos cuenta cuando nuestro perro sufre de otitis.

Se rasca las orejas (a veces hasta lastimarse), grita, inclina la cabeza o la sacude, llora, y puede llegar a mordernos si se nos ocurre acariciarlo.

También podemos ver que tiene mucho cerúmen o directamente supura pus, esto acompañado de un fuerte olor como a salame ("olor a perro"). Una prueba para sospechar si nuestro perro padece de otitis, además de observar su reacción al acercar nuestra mano a la cabeza, es acaricialro, muy suavemente en la frente, para terminar acariciando sus orejas. Si inclina la cabeza hacia nuestra mano (para que le rasquemos) o reacciona defendiéndose, es posible que haya otitis.

Otra forma es, si nuestro perro lo permite, introducir con suavidad una gasa o algodón, y frotarla con mucha suavidad.

Al retirarla podremos ver si hay cerúmen, pus, o ese característico olor a perro. Las otitis son muy molestas y dolorosas, y de difícil tratamiento, ya que primero hay que identificar la causa y elegir la medicación adecuada. No hay que demorar la consulta al veterinario ya que si progresa hacia el oído medio puede producir manifestaciones neurológicas, por ejemplo el síndrome vestibular..