Pastor Alemán y moquillo


11 El moquillo es una enfermedad transmitida por un virus, al que tienen propensión los cachorros de Pastor Alemán de entre tres y seis meses de vida.

También ocurre en perritos recién nacidos y en adultos, en menor proporción. Es muy importante vacunar al Pasto Alemán contra el moquillo porque se trata de una enfermedad muy grave que mata a muchas mascotas, y cuando esto no ocurre suele dejar en los animales problemas neurológicos que durarán por toda su vida. El perro contrae la enfermedad luego de aspirar el virus, que pasa a las amígdalas palatinas y a los ganglios bronquiales, y luego de aproximadamente 48 horas llega a la corriente sanguínea.

Hay una infinidad de síntomas que pueden indicarnos la presencia de moquillo en el Pastor Alemán, lo cual puede dificultar el diagnóstico. Señales como tos, estornudos, conjuntivitis, fiebre, diarrea amarillenta, vómitos, decaimiento y pústulas en la piel de nuestra mascota son motivos para una consulta veterinaria, y a partir de la cuarta semana también comienzan a manifestarse síntomas nerviosos, como tics y convulsiones. Mediante exámenes y observación de la mascota el veterinario llega al diagnóstico, y como es una infección viral no hay medicación para curar el moquillo, lo que se procura es reforzar el sistema inmunitario del animal y tratar los síntomas de la enfermedad. De acuerdo al caso, se usan antibióticos, gotas oftalmológicas, sedantes, anticonvulsionantes y complejos vitamínicos. Pero la mejor forma de mantener nuestra mascota a salvo es mediante la vacunación, porque el moquillo es una enfermedad grave, que cuando no mata generalmente deja consecuencias en el sistema nervioso del animal, después de un largo tratamiento. La vacuna contra el moquillo debe administrarse a los 45 días de vida del Pastor Alemán, con dosis de refuerzo mensuales para los cachorros y anuales para los adultos. Relacionados: Pastor Alemán y sus características Pastor Alemán y su carácter.