Pediculosis en gatos. Ellos también sufren a los piojos


11 Los piojos en los gatos son un problema tan molesto de tratar como en los seres humanos, aunque cabe aclarar que los piojos de perros y gatos no se contagian a las personas.

El piojo que ataca a los gatos no es un insecto chupador de sangre, sino que es mordedor o masticador. Se llama Felicola subrostratus.

Lo que hacen es comer pelo y células de descamación, lo que provoca, a través de un acción devastadora sobre los pelos y dañina sobre la piel, picazón y descamación epidérmica. Esta parasitosis es más común donde hay grandes poblaciones de gatos, y generalmente afecta a animales jóvenes que provienen de criaderos o lugares donde hay muchos animales. Los huevos de piojo (liendres) pueden encontrarse adherido a la base de los pelos. El paso de un gato a otro se produce por contacto directo o a través de peines, cepillos, etc. Los síntomas varía de acuerdo al grado de infestación .

Generalmente, consisten en picazón, caída del pelo, descamación epidérmica y abrasiones inducidas.

El diagnóstico se hace obresvando a simple vista el pelaje, ya que son fáciles de identificar. El tratamiento incluye baños de inmersión o la aplicación sobre el dorso del animal de una pipeta de acción prolongada con excelentes resultados. La prevención se realiza en forma periódica con desinfección de cepillos, peines, gateras, boxes, etc..