Perros epilépticos


11 Sí, los perros también pueden sufrir este antiguo y terrible mal que afecta a los humanos desde tiempos inmemoriales. Se trata de una enfermedad cerebral, a raíz de una descarga de carácter electroquímico.

Cuando un perro manifiesta el epilepsia es sinónimo de que las crisis se sucederán a lo largo del tiempo que dure su vida. Lo que sucede es que las neuronas envían señales eléctricas entre ellas y llegan hasta el cerebro, al que excitan de una manera intensa.

La respuesta del cerebro no se hace esperar: también transmite ramos nerviosos a los músculos, lo que explica la actividad muscular impresionante de los epilépticos en el momento del ataque. Lo llamativo de todo es que, entre una crisis y otra, el epiléptico tiene una actividad normal como cualquier otra perro que no esté enfermo. En la mayoría de los casos los ataques epilépticos son nocturnos, entonces los dueños del animal no son testigos de los mismos. Esto tiene su importancia, en el sentido de que siempre es más "digerible" para los adultos presenciarlos que para los niños, que se asustan..