Poema Buen amigo, fiel perro de Francis Jammes


11 Buen amigo, fiel perro, has muerto de la odiada muerte, de la temida, de la que te escondiste bajo la mesa tanto...

Tu amorosa mirada se ha clavado en la mía en la hora breve y triste. Oh vulgar compañero del hombre, ser divino que el hambre de tu dueño gustoso compartías, que acompañar supiste el pesado camino del ángel Rafael y del joven Tobías. Oh servidor, qué ejemplo me has dado tan seguro, tú, que supiste amarme como a su Dios un santo; el profundo misterio de tu cerebro oscuro vive en un paraíso de inocencia y de encanto. Señor: si llega el día que me llevéis, clemente, a veros cara a cara por una eternidad, haced que un pobre perro contemple frente a frente a aquél que fue su Dios entre la Humanidad. Francis Jammes (1869-1941).