Prevención y tratamiento del sarro (II)


11 Si tenemos que resumir en cuatro vertientes de la prevención y el tratamiento del sarro dental en las mascotas, habría que empezar con ayudar a poner en funcionamiento los elementos naturales con que cuenta la propia boca del animal. Es decir, que los propios movimientos linguales vayan eliminando los residuos que luego podrían formar el sarro.

Esto se logra mediante la ingestión de alimentos sobre todo balanceados y secos o huesos grandes que no puedan tragar, para que el perro utilice su dentadura. Luego puedes hacer tú mismo la limpieza de los dientes, mediante la utilización de pastas dentífricas especiales.

El cepillo debe tener el tamaño acorde con el animal. Desde el medio año de edad, los animales ya pueden acostumbrarse a esta rutina, que podría ser puesta en práctica 3 veces a la semana. En última instancia también se puede apelar a la eliminación del sarro mediante la sedación o la anestesia de la mascota, en casos que sea necesario y el veterinario así lo diga. Justamente el veterinario representa la cuarta vertiente en cuanto al cuidado: hay que ser conscientes de la necesidad de realizar un chequeo periódico de la dentadura del animal..