Síntomas y tratamiento de hernia discal en perros


11 Enfermedad degenerativa que se caracteriza por la presión que ejerce la hernia sobre la medula,  la hernia discal provoca agudos dolores, con las consiguientes señales visibles que podrán servir de ayuda para identificar el mal. Un perro con hernia discal adoptará extrañas posturas que le ayuden a aliviar un poco el malestar, arqueando el dorso o bajando la cabeza, por ejemplo; además, su andar también podrá verse alterado y haber una marcada falta de sensibilidad en la zona.

Es muy importante que ante cualquiera de estos síntomas lleves a tu mascota de inmediato al veterinario. Una vez diagnosticada la enfermedad, y de acuerdo al grado de evolución, el veterinario decidirá el tratamiento a seguir.

Lo más usual es la cirugía, pero esto también dependerá de la presencia de déficits neurológicos: en estos casos se podrá recurrir al reposo absoluto para favorecer la cicatrización del anillo fibroso del disco. Si la hernia no está muy avanzada los pronósticos son muy positivos, pero si hay ausencia de sensibilidad por más de 48 horas la situación es distinta. De todas maneras, la recuperación es posible para un 50% de estos casos, y el perro podrá incluso volver a caminar. Obviamente, para una completa curación son fundamentales los cuidados en el post operatorio, para prevenir úlceras por decúbito (conocidas también como escaras), infecciones urinarias y atrofias musculares. Referido: Guía Dog.