Terapia con perros, sana las heridas del alma


11 No solo podemos recibir apoyo de nuestro amigos humanos, alguna vez me pasó que no tenía quien me hiciera compañía en un momento triste, y mi fiel perro y amigo Yaku, bien espeso pero en la mejor manera, se acercó y me dio esa compañía que los demás por falta de tiempo y otras cosas no lo harían. Un ejemplo de lo que les hablo, viene sucediendo con esta señora, ella se llama María Rodríguez, esta abuelita tiene 85 años, pero a su edad, que a veces es la edad que menos atención a veces se recibe, ella conoció una forma distinta de cariño y de amor, y se le fue mostrada por un par de perros labradores, ella junto con sus compañeras de un Hogar de Ancianos en Quito, capital del hermano país de Ecuador, vienen experimentando esta agradable forma de terapia. Lo extraordinario radica en que esta abuelita padecía retinopatía diabética, causándole no solo la perdida de la vista hace tres años, ella había perdido esas formas que en un rostro feliz florecen, María había dejado de sonreír, se la conocía como la amargada del grupo según sus compañeras. Juan Carlos Cantor y Andrea Albán, integrantes del grupo Gressbur, trabajan con los perros Samuel y Lucy ya ocho años.

El fin, es que los abuelitos liberen sus tensiones y energías negativas con estas mascotas.

Estos dos jóvenes, de 27 y 29 años, encontraron en los perros el mejor aliado para sus terapias. Llegó el día y Juan Cantor acerca a su labrador a María, poco a poco María aleja su inconformidad con el mundo, el ceño en su frente desaparece, ella esta extasiada con la nueva forma de orejas, suavidad y amena cola, “¡Uy qué lindo!”, no cesa repetirlo, una que otra vez. Así de esta forma un lazo nace, y el terapeuta va entrando según la desconfianza que la abuelita olvida, y las historias brotan.

María cuenta, “Yo tenía un perrito, igual a este pero negro, lindo”, comenta. “A los abuelitos les gusta que les escuches, y ellos solo con rozar a los perros se sienten felices y aliviados”, cuenta Cantor, quien inició estas terapias en Colombia.

La terapia de contacto es una de las etapas del proceso que toma entre 45 minutos. “Porque los animalitos se cansan, y no se pueden inyectar con todas las energías negativas de la gente, cuando te acercas al perro y lo acaricias los latidos de tu corazón bajan, tu frecuencia cardiaca queda en cero, aquí es cuando sueltas las energías negativas que las toma el animal”, dice Albán. La agrupación Gressbur esta formada por alrededor de 20 chicos, de edades comprendidas entre 20 y 35 años.

Cada uno tiene uno o dos perros.

El grupo asimismo, se encarga de entrenar a las mascotas. Tienen en mente realizar terapias asistidas en las cárceles de Ecuador.

Ellos visitarán los reclusorios del país en este año. Estas mascotas realmente son los mejores doctores, lo digo y lo afirmo, pues ellos hacen operaciones directamente en el alma, curar los corazones enfermos y alivian cualquier herida, el único requisito es simplemente abrir tu corazón a ellos.

Este es un verdadero ejemplo a seguir, una historia de superación con ayuda de pequeños amigos. Fuente: El Comercio.