Trastornos de la deglución y enfermedades esofágicas. Dificultad al tragar y regurgitación


11 La disfagia se define como una deglución difícil o dolorosa y puede ser consecuencia de afecciones de la cavidad bucal, de la faringe y del esófago.

La secuencia completa de la deglución consiste en tres fases.

En la primera el alimento pasa por la garganta, en la segunda lo hace por el esófago y en la tercera pasa del esófago hacia el estómago, y las anomalías en cada una de estas etapas pueden provocar una disfagia. Los trastornos suelen ser por mal funcionamiento o morfológicos; ya sea por un achicamiento en alguna parte del recorrido del alimento, reflujo o una descoordinación de la actividad neuromuscular normal. La regurgitación es la expulsión casi sin esfuerzo de los alimentos desde la garganta o del esófago y debe distinguirse del vómito.

La regurgitación se produce casi inmediatamente después de comer o poco después de tragar; no hay malestar, náuseas, babeo, falta de apetito.

En el vómito sí pueden reconocerse estos signos y además observaremos que se produce con contracciones abdominales para expulsar el alimento. El vómito rara vez se produce apenas terminan de comer. Si el trastorno es de la deglución (hay regurgitación pero no vómito), habrá también otros signos como tos, arcadas, la capacidad o no de tragar, etc., y el veterinario podrá identificar en qué zona está el problema.

Normalmente se debe a que hay algo que no deja pasar el alimento, ya sean cuerpos extraños atascados, estrechamientos, agrandamientos (megaesófago), tumoraciones, heridas, inflamaciones, disfunción neuromuscular (problemas de motilidad), hernias, reflujo esofágico, etcétera.

Aclaramos que no son problemas que suelan resolverse sin la intervención del veterinario. En la próxima entrega veremos cómo alimentar a nuestra mascota cuando presenta dificultad para tragar o pasar hacia el estómago alimentos comunes..