Tu perro o gato, listo para la playa y la piscina


11 Nadando en buenas condiciones.- Si tu perro es asiduo a nadar o quieres hacer que lo haga, ten mucho cuidado si es que está obeso o demasiado pesado, o si tiene algún problema al corazón, pues estos perritos pueden terminar por ahogarse, no será fácil para ellos nadar. Anzuelos y espinas, siempre vigílalo.- Como muy bien sabemos en primavera se multiplican en las zonas costeras los casos que ingresan en las clínicas y centros veterinarios, ya que las mascotas salen a pasear con más frecuencia por la playa. Existen dos tipos de problemas muy asiduos a las clínicas, el primero el caso del perro que se come un anzuelo con sedal, para ello evita tirar de él, pues es posible que no esté clavado, si lo haces podría clavarse y necesitar la intervención quirúrgica, lo primero que debes hacer es cortar el sedal y llevarlo a un veterinario de urgencia. El segundo caso, es el del perro que ha comido pescado, de igual forma actúa con rapidez llevándolo a un veterinario.

Para evitar que tu perro coma pescado que podría estar tirado por la playa, bien puedes llevarlo amarrado o ponerle alguna especie de bozal que le impida el posible accidente. La piscina, un latente peligro.- Con frecuencia ocurre en verano que un perro o gato cae accidentalmente en la piscina. Es frecuente que acaben ahogadas por cansancio, muchos tipos de piscina por su forma, son trampas mortales.

Para prevenir esto te aconsejamos colocar unas rampas especiales, así si tu perro o gato cayera por la piscina, fácilmente nadará saliendo por las rampas instaladas..