Un pollo canta como una codorniz tras un implante cerebral


11 La ciencia ha perdido el juicio.

Y si no, que se lo pregunten al pollo recién nacido en el Instituto californiano de Neurobiología de la Jolla, en Estados Unidos.

Un investigador estadounidense le ha trasplantado parte del cerebro de una codorniz, convirtiéndolo en la nueva estrella animal del avance científico junto a la clonada oveja Dolly. El objetivo del experimento se ha cumplido al 100% y el pollo con el nuevo cerebro emite ya el canto original de la codorniz. También ha heredado los movimientos de cabeza típicos de la codorniz al cantar, gracias a una complicada operación en la que dos partes (tronco cerebral y parte media) del ave fueron incorporadas en el cerebro de su compañero de experimento.

Para ello, hizo falta la más sofisticada ingeniería neurológica y el pulso suficiente para unir cientos de nervios cerebrales. En un intento de no alarmar al mundo, y en pleno debate sobre la clonación humana, Balaban ha asegurado que el experimento no se puede «realizar en mamíferos, y por lo tanto, tampoco en humanos».

El investigador cree que no es correcto hablar de la elaboración de animales con partes de distintas especies y perjura que ése nunca fue el propósito de su trabajo. La operación se efectuó en un embrión de pollo de dos días.

Al poco tiempo de nacer, a los 21 días de gestación, el animal comenzó a emitir los sonidos de la codorniz. El doctor Balaban prefiere destacar que su estudio puede servir para comprender mejor las complicadas conexiones del cerebro y la forma en la que cada parte de éste trabaja.

En el futuro, según el neurobiólogo, estos avances se podrán aplicar para en el tratamiento de daños cerebrales en personas y todas aquellas enfermedades relacionadas con él..