Zoonosis, enfermedades transmisibles entre animales y humanos. Toxocariasis. Primera parte


11 Existe una gran cantidad de especies parásitas que pueden habitar tanto en seres humanos como en especies animales.

Algunas son más conocidas que otras, y por ello se las diagnostica con mayor frecuencia.

Este no es ejemplo de toxocara cani y cati, productores de 2 tipos de patologías en los seres humanos: la llamada Larva Migrans Visceral (LMV) y la Larva Migrans Ocular (LMO). Estos parásitos viven , en su forma adulta, en el intestino delgado de perros y gatos (especial mente en hembras y cachorros) y sus huevos salen al exterior con la materia fecal de los animales portadores. Estos huevos son en realidad la forma de contagio para los humanos, pues son muy resistentes a las condiciones ambientales y pueden sobrevivir largo tiempo en tierra, pastos y arena. La puerta de entrada al organismo es por vía bucal: ingestión de alimentos contaminados con huevos de parásitos o, lo que es más común, el ingreso a través de manos mal higienizadas que hayan estado en contacto con tierra, pastos, arena o animales infestados.

En los animales afectados ocasiona diarrea y trastornos digestivos. En los seres humanos la LMV es frecuente en niños y adolescentes, ya que están más expuestos ala ingesta de huevos de toxocara, pero también puede observarse en adultos.

Los síntomas suelen parecerse a un cuadro de alergia inespecífica. Los casos de la LMO tienen lugar cuando una larva se aloja en el ojo y causa trastornos, y a veces pérdida de la visión..