Zoonosis, enfermedades transmisibles entre animales y humanos. Tuberculosis


11 Esta enfermedad, conocida desde mucho tiempo atrás y la cual se creía bajo relativo control sanitario, ha adquirido reciente importancia, debido al difusión de otra enfremedad entre los seres humanos: el SIDA.

En numerosas ocasiones los portadores de HIV y que previamente habían sido contagiados con los agentes de la Tuberculosis (Micobacterium tuberculosis y bovis) sin haber presentado síntomas, ante la baja de defensas producida por el virus del SIDA, terminan con un cuadro tuberculoso. Las infecciones caninas y felinas por M.

tuberculosis se consideran una zoonosis inversa, es decir que la dirección de la transmisión es del humano al animal. Aunque las mascotas adquieren la infección con este agente, la difusión a las personas de perros y gatos no se ha reportado.

Los perros tienen mayores probabilidades de adquirir la infección por M.

tuberculosis que los gatos. Los gatos y perros pueden ser diseminadores potenciales de M.

bovis, cuando el proceso de la enfermedad se localiza de preferencia en intestino o tracto respiratorio. Aunque estas mascotas pueden intervenir en el mantenimiento de la tuberculosis bovina, rara vez transmiten el bacilo bovino al humano.

Los bovinos son los principales implicados en la diseminación de la tuberculosis. El consumo de leche cruda (o sus subproductos) provenientes de animales enfermos, es la vía más importante de contagio para los humanos.

Otros animales que pueden contagiarse y diseminar la enfermedad, aunque raramente, son los gatos, especialmente aquellos que son alimentados con leche cruda o con vísceras bovinas (bofe o hígado). Los principales síntomas en humanos son: Fiebre, pérdida de peso, falta de apetito, fatiga, sudores nocturnos, escalofríos, dificultad para respirar, dolor al respirar o toser, presencia de tos con expectoración (flemas), puede haber presencia de tos con sangre (en los estadíos más avanzados). Prevención: la pasteurización de la leche y el control sanitario de los tambos son los aspectos más importantes del control de esta enfermedad, junto con la vacunación humana con BCG.

A nivel personal se debe evitar el consumo de leche no pasteurizada y no alimentar a los gatos con leche cruda o con vísceras bovinas. (las flechas blancas en la radiografía indican los límites de la lesión por tuberculosis) Fuente: veterinariosursf y hoinews.