Citroen CX: Una historia importante


11 El Citroën CX pertenece al segmento E (entre 4.75 y 7.95 metros de largo) fabricado por la marca francesa entre los años 1974 y 1990, y fue Coche del Año en Europa en 1975, produciéndose en total 1.042.460 unidades (tabla de producción en formato .xls). Su historia comienza en el año 1969, cuando el Centro de Estudios Citroën da forma a las maquetas del que será el vehículo de lujo de la marca (o de más elevado status), para suceder al Citroën DS. Pasarían aún cinco años, concretamente en Septiembre de 1974, cuando fue presentado al público en el Salón del Automóvil de París, con motores de 2.0 litros y 2.2 litros. Destaca por su afilado morro y su presencia imponente, sobre todo la versión familiar lanzada en 1976, con 25 cm más que la berlina y unos grandes cristales traseros.

Ese mismo año se presenta un cambio semi-automático de 3 velocidades, denominado C-matic. A lo largo de todos estos años, como es obvio, se añaden innumerables versiones, todas bastante potentes (pasando de los 2L), incluidas versiones diésel. El Citroën CX tenía una estampa bella, alargada, que causaba disgusto a algunos mientras que a otros le hacían parecer un coche bello y elegante.

Responsable de ello fue el diseñador Robert Opron, quien también fue el responsable, entre otros proyectos franceses, del Citroën GS y Citroën SM. Su espacio interior y habitabilidad era de lo mejor de la época, gracias a sus generosas dimensiones, que hacían factibles unos asientos que parecían auténticos sillones de salón.

Esa ergonomía y comodidad incluía también la instrumentación, muy clara, accesible y de fácil lectura, con un volante de un solo radio y en donde la consola central tomaba forma de ángulo hacia adentro, facilitando también más espacio para incluir mayor información de un sólo vistazo. No obstante, la debilidad del coche estaba en su aire acondicionado, con un diseño bastante erróneo al que no favorecía nada la gran superficie acristalada por la que incidían directamente los rayos solares. La dirección asistida de Citroën, denominada "Diravi" (Direction a rappel asservi = dirección con control de retorno), de funcionamiento hidráulico, era bastante curiosa de accionar, retornando al punto central de manera inmediata.

No obstante era muy cómoda y eficiente y hacía agradable para conducir un coche tan grande. Poseía la suspensión hidroneumática que Citroën incorporaba a casi todos sus coches en aquélla época, junto con unos frenos muy eficientes, que hacían dotarle al vehículo de una gran facilidad de conducción en autopistas, no así en carreteras reviradas, en donde se penalizaba bastante su suavidad de suspensión y sus dimensiones. Lo peor del coche, sin duda, o lo que peor resistía el paso del tiempo, eran sus pobres acabados, así como algunas de sus mecánicas, sobre todo en gasolina de los 70 y principios de los 80, a las que había que prestarle no pocas atenciones. El sustituto natural de esta magnífica berlina Citroën CX fue el Citroën SM XM, tras el cual llegaría el actual Citroën C6 (en la siguiente imagen), digno heredero de una estirpe de vehículos en los que Citroën supo dejar el sello de su buen hacer: En España (y en general, en toda Europa) existen muchos clubs de aficionados a este coche, que reúnen bastante documetación, tanto técnica como gráfica. Páginas dedicadas al Citroën CX: Rincón del CX - Lista de correo del CX en Yahoo.