Como funcionan los programadores de velocidad


11 Sea por comodidad para el conductor, o por intentar evitar las sanciones por superar los límites de velocidad, los programadores de velocidad se han popularizado en los últimos años, pasando a ser parte del equipamiento de serie de muchos modelos. En todos estos años de existencia, han sufrido una evolución que los ha acabado por convertir en un importante elemento para evitar las temidas colisiones en cadena en carretera. En sus comienzos, los programadores de velocidad permitían mantener constante la velocidad aunque el conductor no estuviese pisando el acelerador.

Cuando se pisaba el pedal del freno, el programador se desactivaba, y para activarlo otra vez, había que acelerar de forma momentánea y volver a soltar el pedal del acelerador. Desde el punto de vista de la seguridad, circular a velocidad constante puede resultar peligroso en algunas ocasiones, ya que por evitar tocar el freno, en muchas ocasiones nos acercaríamos más de lo debido al coche que llevamos delante, acción que no se produciría si nosotros dosificásemos el gas. La nueva generación de programadores de velocidad, denominados programadores de velocidad activos o ACC, evitan la anterior situación en la que no se respeta la distancia de seguridad.

De no haber tráfico por delante del vehículo, el ACC se comporta igual que un programador de velocidad tradicional, pero cuando los sensores delanteros del vehículo detectan a otro a menos de 150 metros, presenta un funcionamiento más sofisticado. A partir de esta distancia obtenida por los sensores, y con la velocidad a la que circula nuestro vehículo, el sistema calcula cual sería la distancia de seguridad necesaria a mantener. Si nuestro coche se acerca más que esta distancia, que siempre es un dato más pesimista que el realmente necesario para detener el vehículo, el ACC actúa sobre los frenos del vehículo y reduce la velocidad del mismo para mantener dicha distancia.

Cuando el coche que llevamos delante se retira, el ACC vuelve a adoptar la velocidad seleccionada. Los ACC más modernos pueden detener completamente el vehículo si es preciso, además de emplear sensores radar, más caros que los láser pero más precisos. Referencias: Motorspain.