Compartir coche no es solo solidaridad, sino civismo


11 Hace una semana entraba a mi ciudad desde la autopista a última hora de la tarde, justo en hora punta, cosa que no suelo hacer.

A medida que avanzaba mi autobús a paso de tortuga, iba mirando cómo los coches de ambos lados, formando una retención de varios kilómetros, iban casi todos con un sólo ocupante: el conductor.

Y uno tras otro, con todo el resto del coche vacío, esperaba desperdiciando sitio, energías, medios y lo que es mas grave: contaminando inútilmente. Cada vez mas desde la administración se está insistiendo en la necesidad del uso compartido del coche. Encender un motor de cuatro, seis o más cilindros para llevar a una persona junto con todos los asientos vacíos y el maletero (es decir, derrochar toda esa energía en mover asientos vacíos de un lado para otro) es un lujo y una acción que pocos se detienen a recapacitar. Es obvio que todo eso forma parte del individualismo, o tal vez egoísmo, que impera en nuestros días.

Uno quiere meterse en su coche, entre sus chapas y que nadie le moleste, encerrarse en su mundo o en su cubículo de metal y aislarse de los problemas de los demás (que para problemas, ya tiene uno solo bastantes). Recuerdo en mis tiempos, en el pueblo, donde si te veían caminar por la calle y un vecino o conocido motorizado se encontraba contigo, enseguida te invitaba a llevarte.

Hoy en día, si ni siquiera nos hablamos con nuestros hijos, ¡como vamos a invitar a alguien que solo conocemos de vista! No estoy hablando de subir a nuestro coche a desconocidos, o vagabundos, me refiero a compartir el coche de manera razonable con compañeros de trabajo o estudios, familiares, etc. Pero nadie quiere compartir coche, y eso a pesar de la cantidad de recursos y webs que sobre el tema han comenzado a surgir. ¿O tendrán que obligarnos mediante leyes y multas, como siempre, para que aprendamos? En éste sentido, en algunos países ya se paga más peaje en las autopistas para aquéllos que viajen solos, y en España no tardará en entrar una normativa aún más firme al respecto.

Todo ello por la terquedad de muchos a querer viajar solos con todo el salón de su casa a cuestas. Más sobre la noticia: Página 12 y Clarín Más datos: Diario Vasco, La Verdad y Paco Costas.