Covini C6W, el superdeportivo de seis ruedas


11 En 1977, el italiano Ferruccio Covini concebió la idea de fabricar en serie un superdeportivo artesanal.

Hasta aquí todo bien, pero quería ir más allá ofreciendo por primera vez un vehículo de estas características con la particularidad de tener seis ruedas, gracias al doble eje situado en la parte delantera.

Tras unos años luchando por llevar adelante su idea, el proyecto fue abandonado a principios de los años 80 debido a los problemas de ingeniería que presentaba. No fue hasta finales de esa misma década cuando la idea fue retomada de nuevo. Avances como la suspensión hidroneumática permitieron a Covini seguir desarrollando su idea.

Y no fue hasta 2004 cuando consiguió presentar en Ginebra el primer prototipo, el Covini C6W de la imagen, que sorprendió a propios y extraños por su peculiar arquitectura.

Desde entonces, no se ha sabido nada de él hasta esta semana, cuando se ha confirmado que el modelo está listo para salir a la venta en 2009. (Continúa leyendo para ver el resto de texto e imágenes.) Llevará un motor 4.2 V8 de origen Audi que entrega 380 CV y 450 Nm de par, transmitidos a las ruedas traseras a través de una caja de cambios manual de seis marchas. Está construido sobre un chasis tubular de acero con refuerzos de fibra de carbono.

Para detener al vehículo, se ofrecen discos de freno de 16 pulgadas en las cuatro ruedas delanteras y de 20 pulgadas en las traseras. Y hablando de frenos, su creador dice que la ventaja de tener seis ruedas es que se ve incrementada de manera importante la capacidad de frenado del coche.

Además, ayuda a no perder el control cuando se pinche una rueda, proporcionando una mayor estabilidad en general al conjunto. Para rematar, Covini afirma que pesa menos de 1.100 kg y que es capaz de superar los 300 km/h.

Estaremos atentos a la evolución de este particular deportivo. [gallery number="4" size="thumbnail"] Alcance de la noticia: Internacional Referencias: Autoweek Relacionados en MotorSpain: Weber Sportscar Faster One, el superdeportivo más raro (y feo) del mundo.