El cinturón de seguridad le salva de morir asfixiado


11 Steven John Earp, habitante de Eugene (Oregon, USA) iba tranquilamente en su coche comiéndose un sandwich cuando se atragantó con un pedazo de comida.

A punto de ahogarse, no pudo dominar el coche, perdió el conocimiento y chocó contra otro automóvil que estaba aparcado. Pero la buena suerte quiso que llevara el cinturón de seguridad puesto, así que éste actuó de improvisado método que le efectuó la maniobra de Heimlich, haciéndole expulsar el trozo de comida, tras lo cual pudo respirar por sí mismo. Cuando llegaron las asistencias hubieron de trasladarle a un hospital, puesto que sufrió un desmayo, aunque sin consecuencias ya que fue dado de alta después. Steven John fue tan irresponsable de comer al volante, pero, por lo menos, tuvo las suficientes luces como para conducir con el cinturón de seguridad, de otro modo no lo hubiera contado.

Al final de su curiosa historia, solo hubo que lamentar daños materiales. Pero eso es lo de menos. Ahora me imagino que no tentará más a la fortuna, la próxima vez quizá no tenga tanta suerte. Alcance de la noticia: USA Más sobre la noticia: Autoblog (inglés) Más datos: Cómo efectuar la maniobra de Heimlich .